Los hombres homosexuales y bisexuales en Inglaterra están donando sangre en cifras más altas que nunca, según una nueva encuesta que muestra cómo los cambios en los criterios de elegibilidad han abierto la puerta a más donantes.
El aumento llega después de la reforma aplicada en 2021 en Inglaterra, Escocia y Gales, que reemplazó las restricciones anteriores y permitió que más personas pudieran donar sin que su orientación sexual fuera el factor decisivo.
Durante los años 80, los hombres gay fueron excluidos por completo de la donación de sangre como medida para evitar la transmisión del VIH, en plena crisis del sida. Más adelante, en 2011, la prohibición total fue retirada, aunque todavía se exigían condiciones muy estrictas, como no haber tenido relaciones sexuales con otro hombre durante los 12 meses previos. Esa regla luego se redujo a tres meses en 2017.
En su momento, el exsecretario de Salud y Atención Social Matt Hancock defendió el cambio de 2021 como un paso importante y más justo. “Este cambio histórico en la donación de sangre es seguro y permitirá que muchas más personas, que antes habían sido excluidas por los criterios de selección, tengan la oportunidad de ayudar a salvar vidas”, señaló entonces.
La nueva encuesta consultó a 8.744 donantes varones, y el 7,5% se identificó como gay, bisexual, pansexual, queer, bicurioso o sexualmente fluido. La cifra representa un salto enorme frente a una encuesta de 2014, cuando solo el 1,4% se identificaba de esa manera.
Su Brailsford, consultora en epidemiología y protección de la salud de NHS Blood and Transplant y presidenta de FAIR, explicó que el sistema se ha vuelto más inclusivo, aunque la seguridad sigue siendo la prioridad. También destacó que cada vez más hombres gay y bisexuales están acercándose a donar, algo que considera una señal muy positiva.
“Salvar una vida con una hora de tu tiempo”
Uno de los nuevos donantes fue Thomas Yates, entrenador de gimnasia en Gran Manchester, quien pudo donar por primera vez después del cambio de reglas.
Yates contó que su motivación viene de su abuelo, que padeció leucemia y necesitaba transfusiones semanales. Para él, donar sangre es un acto simple pero muy poderoso: “Literalmente estás salvando la vida de alguien con una hora de tu tiempo”, dijo.
También recordó su frustración cuando intentó donar en 2018 y no se lo permitieron. “Sentí que era otra forma de marginar a las personas queer”, comentó. “Estaba sano, en forma y listo para ayudar”.
Cuando finalmente pudo donar en 2021, dijo que se sintió eufórico y muy orgulloso. Para él, el cambio llegó tarde, porque de haber podido hacerlo antes, habría realizado decenas de donaciones.
Yates además animó a más personas a sumarse, asegurando que donar sangre es un proceso sencillo y que el personal suele ser muy amable con los donantes.