No tener relaciones sexuales tanto como quisiéramos puede afectar a nuestra salud más de lo que pensamos.
La sexualidad es uno de los aspectos centrales del ser humano, y así lo define la Organización Mundial de la Salud. Por ello, prescindir de este aspecto puede causarnos más problemas de lo que pensamos. La falta de sexo puede afectar a nuestro estado anímico en el día a día y a un aspecto muy importante: el autoestima. Aunque es cierto que algunas personas renuncian al sexo por iniciativa propia – como quien piensa que el sexo está sobrevalorado – la abstinencia no deseada si puede perjudicarnos.

Otro de los aspectos a los que afecta el no tener relaciones sexuales está relacionado con las cuestiones afectivas. Muchos trastornos del estado de ánimo tienen su origen en esta abstinencia no deseada, así como los problemas de pareja. La falta de sexo conlleva dificultades de comunicación y afectivas que provocan que, cuando la persona en cuestión vuelve a tener la oportunidad de retomar las relaciones sexuales, se encuentre cohibido. Esto es debido a que, durante el tiempo de la abstinencia, su autoestima se ha visto disminuida.
Afortunadamente, parte de los beneficios que aporta el sexo gracias a liberación de oxitocina y endorfina, podemos obtenerlos por nosotros mismos (sí, es por eso que deberías masturbarte a menudo).